Guardacumbres regresa con una nueva añada tras agotar su primer lanzamiento y consolidarse como uno de los proyectos más especiales de Rioja Alta.
Procedente de un viñedo centenario recuperado en el Valle del Oja–Tirón, Guardacumbres es uno de los proyectos más personales de los Hermanos Hernáiz.
Desde el inicio de su trayectoria, los hermanos Hernáiz han trabajado con un objetivo claro: respetar y preservar. Durante tres décadas han aplicado esta filosofía en Finca La Emperatriz, cuidando la historia y singularidad de esta emblemática propiedad y no es de extrañar, por tanto, que este enfoque se haya extendido a todos sus demás proyectos, incluido el más reciente, Guardacumbres.
Un proyecto tremendamente significativo que representa la culminación de casi una década de trabajo para rescatar un pequeño viñedo que estaba a punto de desaparecer. Un proyecto impulsado por Eduardo y Víctor Hernáiz, junto a su amigo y amante del vino Raúl Grijalba, con el objetivo de preservar un patrimonio vitivinícola único y mostrar el carácter de este viñedo tan especial.
Ahora los hermanos presentan las nuevas añadas de Guardacumbres Tinto y Blanco, ambos nacidos de la recuperación de un viñedo histórico en Cuzcurrita de Río Tirón que se ha convertido en uno de los proyectos más singulares y personales de la bodega.
Tras el éxito de su primera añada —que se agotó en pocas semanas y dejó al mercado sin disponibilidad durante meses—, la nueva llega con una producción limitada: 830 botellas de Guardacumbres Tinto 2023 y 610 de Guardacumbres Blanco 2024.
Un viñedo viejo, salvaje y sorprendente
Guardacumbres nace de una pequeña parcela situada en el Valle del Oja–Tirón, a unos 600 metros de altitud, en un paisaje protegido por la Sierra de Cantabria al norte y la Sierra de la Demanda al sur.
Este viñedo ha permanecido al margen de la agricultura moderna, conservando el espíritu de las plantaciones tradicionales de Rioja. Sus cepas, algunas cercanas al siglo de edad, conviven con distintas variedades mezcladas en la misma parcela — Tempranillo, Garnacha, Graciano, Calagraño y Viura— tal y como se hacía históricamente en la región.
Entre las vides crecen también distintos árboles frutales —higueras, membrillos, almendros, olivos o avellanos— que forman parte del propio ecosistema del viñedo y contribuyen a la biodiversidad del entorno.
El suelo es poco profundo y rico en arcillas calizas, con la roca madre aflorando en algunos puntos de la superficie. Los cantos y acumulaciones de piedra que salpican la finca crean pequeños refugios naturales para la fauna autóctona. Todo el viñedo se trabaja mediante prácticas de viticultura sostenible y regenerativa, buscando preservar su equilibrio natural y respetar el carácter original del lugar.
La nueva añada: carácter y pureza del viñedo
Guardacumbres se concibe como una interpretación fiel del viñedo que le da origen.
Guardacumbres Tinto 2023 mantiene el estilo que definió su primera añada: un vino de gran finura, con tanino dulce y textura sedosa, donde destaca la fruta roja silvestre y un perfil aromático complejo, fiel reflejo del terroir del viñedo.
Guardacumbres Blanco 2024, elaborado principalmente con Viura, fermenta y se cría en bocoy de roble francés de 500 litros. El resultado es un blanco de altura, fresco y profundo, con notas de flores blancas, hinojo y matices anisados; y un final delicado, largo y elegante.
Reconocimiento internacional
Al igual que su predecesora, la nueva añada llega respaldada por la crítica especializada. En su Rioja Special Report, el Master of Wine Tim Atkin otorgó 97 puntos a Guardacumbres Blanco 2024 y 95 puntos a Guardacumbres Tinto 2023, destacando además ambos entre los vinos del año en sus respectivas categorías. Sobre el blanco 2024, Atkin señala que “supera incluso a la primera cosecha —y eso ya es un elogio considerable—”.
Con una producción que apenas supera el millar de botellas y un viñedo único como origen, Guardacumbres se consolida como una joya de elaboración artesanal, profundamente enraizada en el paisaje y la tradición vitivinícola de la región. Nacida del rescate de un patrimonio que estuvo a punto de perderse, esta nueva añada refleja el cuidado, la pasión y la visión de quienes la elaboran, consolidando a Guardacumbres como uno de los proyectos más singulares y prometedores de Rioja Alta, capaz de transmitir la historia y la identidad de su viñedo.
VALORACIONES
GUARDACUMBRES 2024 BLANCO
- 97 puntos Tim Atkin + Entre los “White Wines of Year”
- 94+ puntos Robert Parker
GUARDACUMBRES 2023 TINTO
- 94 puntos Robert Parker
- 94 puntos James Suckling
- 95 puntos Tim Atkin + Entre los “Red Wines of Year ”
- 96 puntos Guía Gourmets + Cuadro de Honor de los mejores vinos de España





